Por qué el tema «Ser hermano mayor» da un buen libro
Una aventura a la medida del niño
Ser hermano mayor no es algo que un niño pueda practicar de antemano. El bebé está en camino —en una barriga o mediante una adopción—, todo el mundo pregunta por él y, en medio de todo, tu hijo tiene sus propias preguntas. ¿Seguirá habiendo sitio para mí? ¿Qué se supone que tengo que hacer? Un libro en el que tu hijo es el hermano mayor responde con imágenes. Puede verse sujetando una manita, enseñando una canción y siendo quien sabe cómo funcionan las cosas. El libro pone palabras tanto al orgullo como a la preocupación y os da algo que hojear juntos durante la espera.
Misiones que solo un hermano mayor puede cumplir
La historia puede darle a tu hijo tareas de verdad: elegir qué peluche tendrá el bebé, enseñarle la mejor canción de buenas noches del mundo, mostrarle la casa y señalarle dónde vive la temible aspiradora. También puede tratar de la espera —los días que pasan muy despacio— y del primer encuentro, cuando una manita diminuta agarra un dedo.
Vale la pena incluir un capítulo que muestre que el hermano mayor todavía puede sentarse en el regazo de un adulto para escuchar un cuento. A menudo es lo que más le preocupa a un niño, aunque no lo pregunte. El final puede mirar hacia el futuro: el hermano mayor enseñándole la nieve al bebé por primera vez o enseñándole a saludar con la mano desde el carrito.
Lo que ya sabéis del bebé
Incluye lo que tu hijo ya ha oído: un nombre que estáis pensando, un jersey heredado, la habitación que van a compartir o el carrito que espera en la entrada. Si tu hijo ha dicho algo gracioso sobre el bebé, escríbelo tal como lo dijo. Los padres, una abuela o el perro de la familia pueden aparecer como personajes en las imágenes. Si el bebé ya ha nacido, también puede aparecer, dibujado a partir de una foto suya.
Si buscas algo para regalar durante la espera, encontrarás más ideas en regalos para futuros hermanos mayores.
De los dos a los diez años
Para un niño menor de tres años bastan frases cortas: el bebé es pequeño, duerme mucho y a veces llora. Un niño de cuatro años quiere ser quien sabe y puede hacer cosas. Uno de siete o nueve puede entender que quizá sea aburrido cuando los adultos están cansados y que eso pasará. Los mayores disfrutan de una historia en la que resuelven de verdad algo para la familia.
Después de leer, hablad de cómo era tu hijo cuando era un bebé. Buscad una foto de entonces. A la mayoría de los niños les encanta saber que ellos también fueron así de pequeños. Algunos querrán leer el libro cada noche durante la espera; otros lo olvidarán durante semanas y no volverán a buscarlo hasta que el bebé llegue a casa. Las dos formas están bien.
Tu hijo es el héroe
Rellenas el nombre y la edad del niño y lo que le gusta, y subes una foto. La historia sobre ser hermano mayor se escribe para tu hijo en concreto, y las trece imágenes y la portada se dibujan a partir de la foto en el estilo que elijas. Hermanos, padres, abuelos o la mascota pueden acompañarlo, hasta cinco personajes. Si quieres incluir algo que haya pasado últimamente, un viaje o un diente que se ha caído, lo escribes y se integra en la historia.
Del libro electrónico al libro de tapa dura
El libro electrónico está listo unos minutos después del pago y puedes cambiar el texto y pedir imágenes nuevas. Después lo pides como libro de tapa dura en A4. Empieza a crear el libro o lee más sobre los precios. ¿Quieres ver cómo queda un libro terminado antes de decidirte? Hojea nuestros libros de ejemplo.
Así puede empezar la historia
La cuna está por fin montada en la esquina y colocas dentro a tu viejo osito para ver qué tal queda. Ahí parece muy pequeño. «Pronto habrá otra persona aquí», le dices. Esa noche encuentras un sobre en tu almohada. Es grueso y está cerrado con un pegote de cera roja. En la parte de delante, con letras adornadas, pone: Para el futuro hermano o hermana mayor. Dentro hay un mapa de vuestra casa. El baño está dibujado como un lago, el pasillo como una larga carretera y la cuna como un castillo con banderas en las torres. Abajo del todo pone: Antes de que el bebé llegue a casa, alguien tiene que reunir las cinco cosas que más necesita una personita recién nacida. Solo un hermano mayor sabe cuáles son. Le das la vuelta al mapa. En el reverso alguien ha dibujado una cruz, justo al lado de tu cama.














