Por qué el tema «Superhéroes» da un buen libro
Una aventura a la medida del niño
Tener un superpoder es quizá una de las fantasías más comunes entre los niños: volar, hacerse invisible, hablar con los animales o correr más deprisa que el autobús. Un libro sobre los superhéroes permite a tu hijo elegir su propio poder y usarlo para ayudar a los demás. Lo bonito de este tipo de historias es que siempre tratan de lo que hacemos con nuestras capacidades. Tu hijo puede ser fuerte y valiente y, al mismo tiempo, descubrir que a veces el poder más importante es darse cuenta de que alguien necesita ayuda.
Poderes, disfraces y un barrio en apuros
Un libro de superhéroes puede transcurrir en una gran ciudad o en la propia calle de tu hijo. Puede parar un tren que va demasiado deprisa, bajar a un gatito de un árbol muy alto, ayudar a un gigante que ha perdido las gafas o descubrir que el vecino gruñón simplemente está solo. Cada poder tiene una desventaja que hace la historia más interesante: alguien que puede hacerse invisible quizá eche de menos que lo vean. Incluso un héroe necesita ayuda a veces, y esta puede llegar de donde menos se espera, como de un hermano pequeño o de una paloma.
¿Qué poder elegiría tu hijo?
La pregunta más importante es qué poder quiere tener tu hijo. Deja que su respuesta guíe el libro. ¿Cómo se llama el héroe y de qué colores es su traje? Quizá ya tenga una capa de una fiesta o una camiseta favorita que pueda convertirse en su disfraz. La familia puede ayudarle y la mascota puede ser su fiel compañera. Algo que haya ocurrido de verdad, como cuando tu hijo consoló a un amigo que se había caído, puede convertirse en la hazaña del libro. También hay una idea ya preparada: Superhéroe por un día.
Para los más pequeños bastan una capa, el sonido del viento al volar y las gracias de alguien a quien han ayudado. Los niños de preescolar quieren problemas y soluciones claros, y, a ser posible, un villano que resulte ser bastante bueno. Los de seis años pueden seguir una historia en la que el héroe duda de sí mismo durante un rato antes de que las cosas mejoren. A los de diez suele engancharles más que el poder no sea suficiente y que el héroe tenga que pensar cómo salir del apuro.
Héroes de todos los días
Después de leer, podéis hablar de las personas que ayudan a los demás de verdad: quien conduce una ambulancia, quien prepara la comida en el colegio o el vecino que despeja de nieve el camino de otra persona. Luego pregunta a tu hijo qué ha hecho esta semana que haya sido un poquito heroico. Con una funda de almohada vieja o una toalla y una pinza de la ropa podéis hacer una capa en un minuto.
Tu hijo es el héroe
Rellenas el nombre y la edad del niño y lo que le gusta, y subes una foto. La historia sobre los superhéroes se escribe para tu hijo en concreto, y las trece imágenes y la portada se dibujan a partir de la foto en el estilo que elijas. Hermanos, padres, abuelos o la mascota pueden acompañarlo, hasta cinco personajes. Si quieres incluir algo que haya pasado últimamente, un viaje o un diente que se ha caído, lo escribes y se integra en la historia.
Del libro electrónico al libro de tapa dura
El libro electrónico está listo unos minutos después del pago y puedes cambiar el texto y pedir imágenes nuevas. Después lo pides como libro de tapa dura en A4. Empieza a crear el libro o lee más sobre los precios. ¿Quieres ver cómo queda un libro terminado antes de decidirte? Hojea nuestros libros de ejemplo.
Así puede empezar la historia
Todo empieza con un estornudo. Estornudas y la ventana se abre de golpe. Las cortinas se agitan, los papeles del escritorio dan vueltas por la habitación y el gato salta encima del armario con la cola tiesa. Te miras las manos. Parecen las de siempre. Soplas suavemente hacia la lámpara de la mesilla y se apaga, aunque estás al otro lado de la habitación. Luego soplas un poco más fuerte hacia un dibujo, que sale volando por la ventana, pasa por encima del tejado del vecino y se aleja hacia el parque. Justo entonces se oye un grito desde allí, débil pero claro: «¡Socorro, se escapa volando!». Te asomas. Una cometa de papel y cuerda se le ha soltado a un niño pequeño y sube directa hacia las nubes. Solo alguien con un poder muy especial podría hacerla volver de un soplido.














