Por qué el tema «Sirenas» da un buen libro
Una aventura a la medida del niño
Una sirena vive entre dos mundos, y eso es lo que la hace tan fascinante. Puede respirar bajo el agua, aunque a veces echa de menos la tierra firme. Para un niño al que le encanta bañarse, bucear en busca de piedras o tumbarse en un embarcadero a mirar el agua, el mar ya está lleno de secretos. En un cuento sobre las sirenas, tu hijo tendrá una cola o, al menos, el poder de respirar bajo el agua, y podrá nadar hasta lugares donde nadie ha estado. Allí encontrará conchas que cantan, peces que hablan y un mar que necesita a alguien que lo cuide.
Aventuras bajo el agua
En un libro sobre las sirenas, tu hijo puede buscar una perla que ha rodado hasta una fosa en las profundidades del mar, liberar una vieja red de pesca que se ha enganchado en el coral o recibir una invitación a un concierto en el que las ballenas cantan con voz de bajo. Quizá alguien tenga que subir a la superficie con un mensaje para las personas de tierra firme y solo tu hijo pertenezca a los dos mundos. O puede que una joven sirena sueñe con ver la tierra una sola vez y necesite a alguien que le enseñe el camino hasta la playa. En el libro puede haber sirenas, tritones o ambos.
Empezad junto al agua que conocéis
Si hay una playa a la que siempre volvéis, un lago donde pasáis las vacaciones o una piscina donde tu hijo aprendió a flotar, la historia puede empezar allí. Cuéntanos lo de la ballena de plástico de la bañera, las conchas en el alféizar o aquella vez que visteis una medusa. Si tu hijo acaba de aprender a nadar, también es bonito incluirlo. Un hermano pequeño puede convertirse en una cría de foca, y una abuela que siempre es la primera en meterse en el agua puede ser quien sepa dónde está la puerta al mar. Si tu hijo recoge piedras en la playa, una de ellas podría resultar ser mágica.
Para los más pequeños bastan las burbujas, mucho azul y un pez que diga hola. A los niños en edad preescolar les encanta seguir a la sirena hasta su palacio y ver cómo vive. A partir de los seis años pueden seguir una historia en la que el mar está en peligro y tu hijo tiene que encontrar la forma de ayudar. Los mayores pueden plantearse si es posible pertenecer a dos lugares a la vez.
El papá que lleva los huevos
El fondo del mar de verdad ya es bastante sorprendente. Entre los caballitos de mar, es el padre quien lleva los huevos en una bolsa en el vientre hasta que las crías están listas para salir nadando. Después, repasad las imágenes y clasificad a las criaturas: ¿cuáles podríais encontrar en un mar de verdad y cuáles solo existen en el cuento? También podéis hacer una cola de sirena con una manta y nadar por el suelo del salón. Si tu hijo quiere seguir explorando bajo la superficie sin magia, podéis leer más sobre la vida bajo el mar.
Tu hijo es el héroe
Rellenas el nombre y la edad del niño y lo que le gusta, y subes una foto. La historia sobre las sirenas se escribe para tu hijo en concreto, y las trece imágenes y la portada se dibujan a partir de la foto en el estilo que elijas. Hermanos, padres, abuelos o la mascota pueden acompañarlo, hasta cinco personajes. Si quieres incluir algo que haya pasado últimamente, un viaje o un diente que se ha caído, lo escribes y se integra en la historia.
Del libro electrónico al libro de tapa dura
El libro electrónico está listo unos minutos después del pago y puedes cambiar el texto y pedir imágenes nuevas. Después lo pides como libro de tapa dura en A4. Empieza a crear el libro o lee más sobre los precios. ¿Quieres ver cómo queda un libro terminado antes de decidirte? Hojea nuestros libros de ejemplo.
Dibujos para colorear: Las sirenas
Así puede empezar la historia
El agua está fría durante los primeros pasos, pero después ya no. Has entrado desde la playa hasta que te llega a la barbilla y, cuando cierras los ojos y metes la cabeza, sucede algo extraño. Puedes respirar. Te hace cosquillas en la garganta y sabe a sal, pero el aire sigue entrando. Abres los ojos. La luz del sol dibuja rayas sobre la arena bajo tus pies, y un cangrejo te mira con sus ojitos alzados. Más lejos, donde el agua se vuelve azul oscuro, algo brilla. Es una cola verde y plateada que se agita una vez y desaparece. Entonces aparece una cara, con el pelo flotando en todas direcciones. «Por fin estás aquí», dice ella con una sonrisa. «La concha dijo que vendrías cuando el sol estuviera bajo. Tenemos mucho que hacer antes de que oscurezca».














