De una racha de derrotas a la final
El equipo ha perdido todos los partidos y, en el vestuario, todos están desanimados. Pero tu peque se ha fijado en algo que los demás no han visto y tiene un plan. Quizá haya que dar más pases o dejar jugar a quien siempre se queda en el banquillo. Alguien del equipo ha dejado de creer en sí mismo, y tu peque quiere ayudarle a recuperar las ganas de jugar.
Habrá entrenamientos bajo la lluvia y entre el barro, un entrenador que duda y un compañero que quiere abandonar. Después llega la final, con las gradas llenas y un minuto en el marcador. Si el balón entra o no, y si eso es lo más importante, lo descubriréis al leer.
Para aficionados al fútbol y jugadores de equipo
Esta idea es para peques que juegan en un club, dan patadas al balón cada tarde o se han llevado a pecho una derrota reciente. Si en casa os gusta otro deporte, como el baloncesto, el balonmano o el hockey, podéis incluirlo en la historia.
A los tres años bastan el balón, la patada y los gritos de alegría al marcar un gol. A los ocho, reconocerán los nervios antes del partido, la satisfacción de mejorar y la pregunta de qué importa más: ganar o ser un buen compañero de equipo.
Los colores del equipo y el dorsal
Añadid los colores del equipo, el dorsal de vuestro peque y el campo donde soléis jugar. Un amigo del equipo, un hermano en la grada o un padre o madre como entrenador pueden convertirse en personajes secundarios. Si vuestro peque acaba de marcar su primer gol o ha perdido un partido importante, podéis incluirlo como algo que ocurrió la última vez.
Contaos alguna ocasión en la que las cosas no salieron bien y cómo os sentisteis al día siguiente. ¿Qué puede hacer un buen compañero cuando alguien falla? Salid a practicar algo que vuestro peque quiera mejorar, como un pase o un penalti. Encontraréis más historias en Deporte.









