Envío gratis al pedir 2 libros•Cada 3.º libro de tapa dura, a mitad de precio

Envío gratis desde 2 libros Cada 3.º libro de tapa dura, a mitad de precio

Un libro para preparar la escuela infantil, una mudanza o la llegada de un hermano

Lo desconocido puede dar menos miedo cuando tu hijo ya lo ha vivido en un cuento. Descubre cómo crear un libro que le ayude a prepararse para algo nuevo y en el que, al final, consiga superar el reto.

Por qué ayuda un cuento

Los niños piensan a través de historias. Cuando va a ocurrir algo nuevo, intentan imaginar cómo será y, donde faltan detalles, pueden aparecer los miedos. Un cuento les da algo a lo que agarrarse: así es el lugar, esto es lo que pasa y así te sientes después.

Una conversación durante la cena puede terminar en un minuto. Un libro, en cambio, se puede leer tantas veces como tu hijo quiera, y puede detenerse en una página para preguntar. Las imágenes también ayudan: un pasillo con perchas pequeñas resulta menos extraño cuando ya lo ha visto en un cuento.

Si tu hijo es el protagonista, todo cobra más sentido. No es un osezno el que empieza la escuela infantil, sino él, con su propia cara y su mochila de dinosaurios. Verse capaz de hacerlo es una especie de ensayo que puede repetir cada noche.

La escuela infantil y la vuelta al cole

Empezar la escuela infantil supone un gran cambio para muchos niños. Cada centro organiza su propio periodo de adaptación: algunos invitan a las familias a quedarse al principio y otros proponen visitas o jornadas más cortas. Pregunta cómo lo hacen en vuestro centro y sigue esos mismos pasos en el libro.

Cuenta lo que va a pasar de verdad: cómo se llama la escuela, que hay un arenero y un triciclo rojo, o quién irá a recogerlo. Cuanto más se parezca el cuento al día real, más cosas reconocerá. Incluye también lo difícil. La despedida puede ser el momento que más le preocupe, así que dedícale una página: puede terminar saludando por la ventana y uniéndose después al juego.

Para el comienzo del cole, el libro puede hablar de encontrar el aula, no conocer a nadie o levantar la mano por primera vez. Si un amigo va a estar en la misma clase, también puede aparecer en el cuento, siempre que su familia esté de acuerdo.

Una mudanza

Una mudanza cambia muchas cosas a la vez: la habitación, los vecinos, el parque y el camino a la escuela. Los adultos ven la casa nueva. Los niños pueden fijarse sobre todo en lo que dejan atrás. Un cuento puede mostrar las dos cosas y darle a tu hijo la oportunidad de despedirse antes de descubrir su nuevo hogar.

Incluye detalles del nuevo lugar para que le resulten familiares al llegar: un árbol en el patio, una ventana con vistas o un parque con una red para trepar. En el cuento, puede llevarse algo de la casa anterior, como su peluche, una piedra del jardín o su lamparita de noche. También puede preparar su propia caja de mudanza, que en la historia se convierta en un cofre del tesoro que lo acompañe durante todo el viaje.

Si os mudáis a otro país, el libro puede mostrar que los amigos y los abuelos siguen ahí, aunque estén más lejos. También podéis traducirlo al idioma del nuevo lugar, sin coste adicional y con las mismas imágenes.

La llegada de un hermano

Convertirse en hermana o hermano mayor puede ser emocionante, pero también difícil. Tu hijo tendrá que compartir la atención con alguien que aún no sabe jugar, llora por las noches y despierta el interés de todo el mundo.

Haz que el cuento trate sobre el hermano mayor. El bebé puede aparecer, pero el protagonista es el niño que ya forma parte de la familia: quien le enseña el mundo, lo consuela cuando llora o le enseña a saludar. También puedes mostrar lo que el mayor ya sabe hacer y el bebé todavía no: montar en bici, comer helado o acostarse un poco más tarde.

Podéis crear el libro antes de que nazca el bebé; basta con describirlo con palabras en lugar de usar una foto. Cuando haya nacido, podéis hacer una continuación con la misma familia y, esta vez, con la cara real del bebé.

Seguid leyendo el libro después del nacimiento, sobre todo cuando las cosas se hagan cuesta arriba. Un rato de mimos con tu hijo mayor y un cuento en el que él es el protagonista pueden transmitir algo que a veces cuesta expresar: sigues siendo igual de importante.

El hospital y el dentista

Una visita médica puede dar miedo precisamente porque el niño no sabe qué va a pasar: los sonidos, el olor del gel de manos, el sillón grande o una persona con mascarilla. Un cuento puede mostrarle todo eso de antemano, con calma y sin sorpresas.

Sé sincero. El servicio sanitario sueco 1177 aconseja no prometer a los niños que algo no les va a doler, sino explicarles que hay formas de aliviar el dolor. El libro puede hacer lo mismo. Cuenta que el sillón sube y baja, que el dentista cuenta los dientes con un espejito y que algo puede molestar o pinchar un poco. Si habrá una pegatina al terminar, también puedes incluirla.

El momento importa. Para niños de tres a seis años, leer el libro el día anterior puede ser suficiente, ya que una espera larga puede dar más tiempo a que crezca la preocupación. Un niño en edad escolar quizá necesite unos días. Un peluche puede ser un buen compañero: dejad que examinen primero al osito para que tu hijo vea qué ocurre antes de su turno.

Antes de una operación o una estancia larga en el hospital, habla con el equipo sanitario sobre lo que tu hijo necesita saber y sigue sus indicaciones en el libro. Termina con algo que pueda esperar con ilusión: volver a casa, comer un helado en el sofá o contárselo a sus amigos.

Un final al que agarrarse

Un cuento de preparación debe dar espacio a lo difícil, pero no quedarse ahí. Está bien que el protagonista se sienta nervioso al principio: esa emoción también merece aparecer. En las últimas páginas, habrá conseguido atravesar ese momento y se sentirá orgulloso. Esa es la imagen que tu hijo podrá llevar consigo cuando llegue la hora.

En el apartado donde se pregunta qué quieres incluir en el cuento, describe cómo te gustaría que terminara: por ejemplo, que tu hijo salude a papá por la ventana y después corra al arenero, o que duerma tranquilo la primera noche en su nueva habitación.

Elige la edad con cuidado. Para un niño de dos años pueden bastar unas páginas breves sobre la despedida y la recogida. Uno de ocho que vaya a cambiar de colegio puede disfrutar de una historia más larga, con más emociones. Encontrarás más orientación en el apartado de edades.

Leedlo antes y después

Ante cambios importantes, como empezar la escuela infantil, una mudanza o la llegada de un hermano, empezad a leer una semana antes, más o menos, para que tu hijo tenga tiempo de hacer preguntas. El libro infantil personalizado estará listo en formato digital a los pocos minutos de pagar, así que podéis crearlo en cuanto sepáis qué va a pasar.

Escucha lo que dice mientras leéis. Preguntas como «¿Puedo llorar en la escuela?» o «¿Y si no encuentro el baño?» te muestran qué le preocupa de verdad. Puedes responderle en ese momento o cambiar el texto de una página para que la respuesta esté ahí la próxima vez que leáis juntos.

Volved a leerlo después. El libro se convertirá en el recuerdo de algo que tu hijo logró superar y podréis recuperarlo cuando aparezca otro cambio. Encontraréis más inspiración entre nuestras ideas para libros.

¿Quieres ver cómo queda un libro terminado antes de decidirte? Hojea nuestros libros de ejemplo.

El próximo cuento puede ser sobre tu peque

Sube una foto o un dibujo que haya hecho tu peque y crearemos un cuento ilustrado en el que será protagonista.

  1. 1

    Una foto o un dibujo

    Tu peque será protagonista, o también puede serlo el personaje que haya dibujado. Sus hermanos, la abuela y el gato también pueden acompañarle.

  2. 2

    Elige de qué trata el cuento

    Escoge un tema, un mensaje y las cosas que le gustan a tu peque. También puedes añadir detalles que hayáis imaginado juntos.

  3. 3

    Leedlo esta noche

    El libro electrónico está listo en unos minutos y cuesta 6,99 €. Puedes añadir un ejemplar de tapa dura por 37,99 € más.

Crear un cuento sobre tu peque